Las situaciones extremas, no sé a los demás, pero a mi me sacan el lado religioso que llevo dentro. Alabado sea el Señor, que, a
Hoy es el día de las complicaciones. Llevamos una hora de ruta, cuando el coche que abre la expedición avista un tremendo accidente en la cuneta. Consulta rápida por el walky y todos unánimente decidimos parar. James Cladingboel, nuestro médico bregado en guerras como la de Afganistán, se baja rápidamente y el resto del equipo comienza a sacar el hospital de campaña que llevan en los Land Rover. Al hombre, que parece más grave porque está ahogándose al tener la pleura hundida, le colocan una máscara de óxigeno, varias inyecciones y un suero. El chico, tiene la pierna partida por tres lugares. Dadas las condiciones del lugar lo más seguro es que se la amputen. Lo que en España sería una
operación y un mes de recuperación, en este país es una perdida de pierna. En los hospitales te atienden pero el médico le da a la familia, para que lo compre, un listado con todo lo que se necesita para tratar al enfermo. Al ser tan pobres, no suelen tener suficiente dinero y no es raro que mueran.
James, con la ayuda de los dos técnicos de Land Rover; Tovy Blythe y Darren Fielding, que han seguido un curso de primeros auxilios antes de salir de Inglaterra, atienden durante hora y media a los dos heridos, que al parecer, llevan esperando a la ambulancia más de una hora. Cuando llega la supuesta ambulancia nos entra un escalofrío, es una furgoneta de los años 50 completamente vacia con una médico en bata. Tremendo. Antes ha tenido lugar otro hecho que me encoge el corazón. El chico también tenía afectado el brazo y James quiso cortarle la cazadora, él pidió que, a pesar de gritar de dolor, se la quitasen porque era la única que tenía....Es la cruda realidad del Kyrguistan.
No tenía ni idea de cómo se hacía el fieltro y ya puedo dar una clase a quien me lo pida. Es como hacer un sushi. Cogen una esterilla, apelmazan lana de cordero sin dejar ningún hueco y lo enrollan como se hace los sushis. Cuando tienen el rulo deseado, se suben encima y lo pisan con fuerza para que se unan bien las fibras de lana. Así consiguen hacer las telas. Curioso.
Y esto es todo amigos. Es el final más triste porque llegar a la casa-yurta de las alfombras significa que es el final de etapa. Al Lenin
Dejamos a Steve, Tom, Tovy, Darren y Jeremy a las puertas de la frontera con China y nosotros ponemos rumbo a España. Regresamos a otro mundo a 20 horas de distancia de avión. Ha sido un inmenso placer y una oportunidad única porque soy consciente que no lo volveré a vivir jamás.
Gracias ¡¡¡¡