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martes, 26 de mayo de 2015

Un Hermés gratis La Maison des Carrés en Barcelona


Es Hermés y es gratis

Barcelona por Carmen Duerto (publicado en www.diarioabierto.es y en La Razón)
Hermés es de las escasas firmas que aún permanecen en el auténtico lujo, el de los objetos mimados a mano, el que está elaborado por artesanos y donde cada pieza es un objeto único. Muchas se llaman Casas de lujo pero muy pocas lo son. Y precisamente, esa exclusividad impone un respeto que a muchas personas les impide franquear la puerta de una tienda Hermés.
Para vencer ese miedo escénico, de vez en cuando, ese mundo se abre al público de forma generosa y gratuita. Le han llamado La Maison des Carrés, la Casa del pañuelo de seda y la han instalado, hasta el 30 de mayo, en un inmenso espacio diáfano y blanco situado en un callejón en pleno centro de Barcelona que, como no podía ser de otra forma, está en el número 9 del Pasaje Campos Elíseos de la ciudad condal.
Los señores de Hermés quieren que el gran público vea y aprenda todo lo que se puede hacer con un pañuelo de seda, las mil formas de usarlo sobre nuestro cuerpo. Ese enorme espacio blanco está compartimentado en secciones; la lavadora, el fotomatón, la tienda del pañuelo, la pintura, las pajaritas, la guardería... Y así se vive la experiencia de acercarse al lujo más exquisito sin miedo porque una experta nos enseña a convertir un gran pañuelo de seda en un turbante, pero luego lo extiende y con un cinturón lo convierte en traje de noche, luego le hace cuatro nudos y es una chaqueta y con sólo un nudo es un top y por supuesto las diferentes formas de lucirlo al cuello. Es sorprendente la utilidad que se le puede sacar a un pañuelo, sales de la Maison convencida de que el único fondo de armario posible son cuatro o cinco pañuelos de seda, con ellos estarás perfectamente vestida.
La colada en la HermesMatic
También nos invitan a retratarnos con pañuelos de Hermés como si fueran nuestros, subirnos a un caballito de madera, jugar como niños, ver cómo se tiñen los carrés, hacer caballitos de origami, personalizar un pai pai, conocer el último lanzamiento de la Casa; las pajaritas Hermés para hombre y para mujer e incluso, a hacer la colada. El grandísimo invento de la HermesMatic, llega a Barcelona para darle una nueva vida a nuestros pañuelos de seda, se puede elegir teñirlos en rojo, verde o azul y con un suave tacto aterciopelado y por si todo esto no fuese suficiente, cuentan con un agradable jardín donde nos invitan a helado, pero no a cualquier helado, posiblemente al mejor que se pueda degustar en Barcelona…
Después de la inauguración del espacio tuvo lugar uno de esos eventos lujosos que hacía mucho tiempo que no se vivían en España, donde la gente no llevaba trajes y joyas prestadas, ni había fotocoles, ni notas de prensa. Fue un baile en una exquisita masía particular en las afueras de la ciudad de Barcelona; "El Bal deSoie", el Baile de la Seda, con máscaras y tatuajes, a la que se accedía por un laberinto de espejos y pañuelos. Hacía años que no se veía y disfrutaba de algo tan elegante y exclusivo, apenas 250 personas...
La Maison des Carrés se encuentra abierta al público en Barcelona en el Pasaje Campos Elíseos, 9, hasta el 30 de mayo. Excepto el domingo que cierra, su horario es de once de la mañana a ocho de la tarde, ininterrumpidamente y gratuito. Por cierto, es la primera vez que Hermés abre Casa efímera de estas características y ha tenido el detalle de ser en España donde se estrene la experiencia.
Para seguirme en twitter; @cduerto y en instagram #carmenduerto

 




 

jueves, 9 de diciembre de 2010

Por qué el lujo se llama Hermés

EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE OTOÑO


Hermés, celebra los 20 años de su primera tienda en España, la de Madrid. Tomando prestados tres metros de acera para reproducir la fachada del mismo escaparate que conservan desde hace 170 años y un interior mágico y efímero. Hoy la tienda abre sus puertas como si nada hubiera ocurrido por la noche. Un híbrido entre Cenicienta y El Sueño de una noche de Otoño. Espectacular ¡¡¡

El día en el que toda España celebraba la Inmaculada y el regreso del gran puente, el poderoso Hermés,el mensajero, el dueño de la oratoria y a su vez, Heraldo de los Dioses, con su poder de persuasión consigue que 500 personas fieles a la firma de color naranja, acudan a celebrar el 20 aniversario de la tienda en la calle más elegante de Madrid, la de Ortega y Gasset. Si mezclas en una coctelera el catering de Medems -al que la Casa matriz le encargó un menú auténticamente español en honor al país anfitrión, con su rabo de toro, su jamón ibérico y sus anchoas- con Ramiro Jofre en la dirección escénica -que hizo un trabajo memorable-, dificilmente la convocatoria de Karen Azzinnari -el alma de todo- podía salir mal. Ninguno de ellos durmió en toda la noche, creando una tienda efímera nueva.

Era normal que se lo pasara en grande la Marquesa de San Eduardo, tallada en gloriosos brillantes acompañada por su hijo Miguel Mas, que no llevaba joyas sino bufanda de visón y al que su madre no le presta ni una joya porque las pierde todas. Le he pedido su agenda para ir detrás"encontrándolas". Koki Font enamorada de Hermés y yo de ella y del movimiento que se está gestando en torno a su persona; el coquismo. Es una mujer imprescindible en los cenáculos sociales, una auténtica "it woman". Bibiana Fernández, gran admiradora de los Kellis, tanto como la Infanta Elena de sus articulos de hípica -tiene las botas, la montura y los complementos de sus caballos de Hermés- y el rey Juan Carlos, es ultrafan de las corbatas. Aunque los coronados no estuvieron en el cumpleaños, conocen esa dirección al dedillo. Carlos Urroz, defendía su ARCO -jibarizado en esta edición- sin flechas, como la diosa Artemisa. Y el dandy de la noche, el elegante Enrique Cornejo que se viste en Hermés. Según salía, se iba despidiendo, con apretón de manos de los hombres y besando las manos de las mujeres, eso incluía a los empleados, hasta de Igor, el portero de la tienda "todo el mundo es importante" y Cornejo un caballero.

Los que yo creía que eran ángeles custodios y que Karen me puntualizó que eran duendes con enormes alas emplumadas en naranja, recibían en la acera a los invitados que se bajaban de sus coches. En el hall, del techo, cuajado de globos de oro, colgaban miles de noticias del año 1990, cuando se abría la primera tienda Hermés en España y en una moderna tableta electrónica, se dejaban las firmas de honor. En el interior, el siglo XXI. Los 25 muebles que exponen habitualmente sus ricas mercancías, se habían retirado para dar paso a los leds, al Dj's, a los mimos y al cóctel. En menos de 6 horas, todo desaparecía y hoy Hermés abre sus puertas como si nada hubiera ocurrido anoche. Sinceramente, Karen, Enhorabuena. Un éxito. Hermés recuperaba el sentido de la fiesta, una celebración sin fotocol, sin préstamos, sin "famosos de encargo" y sin compromisos. Una noche para disfrutar de buenas amigos, buenas viandas y en un marco incomparable el de la piel con el rojo Hermés, que para mi que es naranja.