jueves, 13 de noviembre de 2014

Entrevista con Silvia Jato en bodegas Valduero


Silvia Jato tendría un coche para cada momento del día

Por Carmen Duerto
A Silvia Jato alguna vez le han quitado algún punto por faltas menores, aunque le guste conducir con música de rock hasta quedarse sorda, es prudente porque es consciente que quedarse sin carné de conducir sería una tragedia para una mujer que disfruta al volante. Su sueño sería conducir un Porsche y un programa de motor en televisión. Para ir a las bodegas de Valduero, en plena Ribera, nos llevó en un Audí 5 a la velocidad reglamentaria y emitiendo ruiditos de satisfacción en las escasas curvas que nos encontramos en los casi 160 kilómetros que separan Madrid de la localidad de Gumiel de Mercado, donde se encuentran las bodegas Valduero. Y respetando la máxima “Si bebes no conduzcas” para el regreso, reservamos la maestría de un conductor astemio que nos devolvió a Madrid reglamentariamente. 
¿Le gusta conducir?
-       Me encanta, es una de mis pasiones desde pequeñita. A los 18 años me saqué el carné de conducir a la primera. Me preparé el teórico en siete días y primero me examiné de moto y a los veinte días del práctico con el coche.
¿Cuál fue su primer coche?
-       Saqué el carné y me compré un Opel Calibra porque yo con 18 años ya trabajaba y me pagué mi licenciatura de Económicas y Empresariales y el coche. Era tan imbécil que no ligaba nada con el coche porque no pensaba en él como un instrumento de llamada. Mi Calibra era mi coche, me encantaba cómo aceleraba, cómo cogía las curvas con la tracción delantera y se agarraba que te mueres, no era peligroso porque tenía peso y resultaba muy aerodinámico. Disfrutaba con mi coche y no reparaba en si alguien se fijaba en él. Nunca lo utilicé para ligar. 

¿Sus coches han sido muy meditados?
-       Siempre los he elegido a conciencia y los he disfrutado mucho. Cuando he estado casada los he elegido a medias y teniendo en cuenta que con hijos un coche te condiciona. Reconozco que es un gusto muy masculino y que me encantan los todoterreno, los deportivos y los que ahora llaman SUV. Si pudiese permitírmelo tendría un coche para cada ocasión y para cada momento. Tendría un parque automovilístico enorme.
Es carne de cañón para participar en un rallie
-       No creas porque ahí vas a contrareloj y yo soy más de coger un coche y disfrutarlo, dentro de lo que puedes disfrutarlo siendo respetuosa con las normas de tráfico. Quiero sentirlo sin tener la presión de un llegar a un objetivo y hacer una ruta o superar unas pruebas. Soy más de coger un coche y perderme. Muchas veces lo hago, me preparo mi música y me pierdo por alguna carretera sin un destino fijo y es tal mi afición por conducir que, por mi profesión, me han puesto chófer en muchas ocasiones y lo he rechazado porque me gusta conducir y poner mi música, sentir el coche, la velocidad y la carretera. Prefiero conducir yo a que me lleven. 

¿Con qué música conduce?
-       Soy roquera y no creo que roce el punto de macarra, pero sí que algunas veces alguno podría considerarme hortera. Mi música de levantarme y de acostarme desde los doce años ha sido el rock. Bon Jovi, los Scorpions o ACDC no me los quites porque yo soy roquera.  Como buena geminis me gusta todo tipo de música pero en el coche, el rock aunque si voy acompañada de un pretendiente pues cambiaría a una música más melódica. 

¿Con qué coche sueña?
-       Me han gustado siempre los Porsche, desde el más clásico al más moderno. Son coches muy bajitos, notas mucho la velocidad pero al mismo tiempo resultan estables. Hoy en día todas las casas hacen unos coches buenísimos y no rechazaría ningún deportivo bueno. Creo que esto lo digo por añoranza, ya que con tres niños no puedo tener uno, pero no lo descarto cuando ellos crezcan. 

¿En qué coche se mueve por Madrid?
-       En un Toyota Verso de siete plazas, que es familiar y cómodo, es como una casa donde llevamos todo. No es práctico en ciudad pero sí necesario para trasladar a mi familia, aunque no le haría ascos a un buen todoterreno con el que me sentiría muy poderosa en la carretera.

¿Más que Pasapalabra, lo suyo sería un programa de coches?
-       Sería ideal. Yo, con un programa de coches en televisión, sería feliz. Nunca me pierdo el programa inglés “Top Gear”, me encanta la crítica que hacen de coches, cómo lo analizan y las que arman. Reconozco ser bastante nula en mecánica pero he cambiado más de una rueda por necesidad.

¿Por qué hemos venido a Valduero?
-       Porque soy una gran amante de los vinos y nunca había entrado en una bodega como Valduero, donde lo elaboran exquisitamente con un proceso de crianza tan largo. Me ha encantado ver las cuevas donde duerme el vino, cómo es de limpio y organizado todo. Me he dado cuenta que la bodega es un punto de reunión, que tiene vida. La cata de vinos ha sido excelente y reconozco que un buen vino en una mesa es fundamental. Con la cata de Paloma, he aprendido a mirar el vino y a sacarle los aromas, siempre me había gustado pero ahora lo disfruto más porque he visto lo que hay detrás de un buen vino.
Para seguirme en twitter; @cduerto





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